Reme Amat
viernes, 25 de noviembre de 2016
domingo, 13 de noviembre de 2016
miércoles, 2 de noviembre de 2016
ALANG TURING – código enigma –– La criptografía y el criptoanálisis
El 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia, dando comienzo a lo que luego se convertiría en la guerra más devastadora que ha conocido la humanidad. En ese momento, el matemático y genio Alan Turing ya estaba trabajando para el Government Code & Cypher School (GC&CS), el Servicio de Inteligencia británico. Un año antes había empezado con ellos su tarea a tiempo parcial, que desde el principio estuvo centrada en descifrar el código secreto que Alemania utilizaba para sus comunicaciones militares, llamado Enigma.
La máquina Enigma utilizada por la mayor parte de las comunicaciones alemanas durante la guerra tenía un funcionamiento complejo. Se basaba en cinco rotores que variaban cada vez que se pulsaba una tecla, de manera que cada letra del alfabeto ofrecía un número altísimo de posibilidades. El Ejército alemán complicaba más las cosas cambiando la posición de los rotores una vez al mes. Los mandos alemanes de la época veían a Enigma como indescifrable.
Poco antes del estallido de la guerra, el GC&CS británico se reunió con el Servicio de Inteligencia polaco, que también estaba intentando desentrañar el código Enigma. A partir de la información recibida, Turing empieza a trabajar con otro enfoque, mejorando el método polaco. Su tarea, junto a la de otros criptoanalistas de perfiles variados, se llevaba a cabo en la mansión de Bletchley Park, situada en el condado de Buckinghamshire, en plena campiña inglesa, donde llegaron a trabajar hasta 10.000 personas.
LA CRIPTOGRAFIA Y EL CRIPTOANÁLISIS :
El criptoanálisis (del griego kryptós, "escondido" y analýein, "desatar") es la parte de la criptología que se dedica al estudio de sistemas criptográficos con el fin de encontrar debilidades en los sistemas y romper su seguridad sin el conocimiento de información secreta. En el lenguaje no técnico, se conoce esta práctica como romper o forzar el código, aunque esta expresión tiene un significado específico dentro del argot técnico. A las personas que se dedican al criptoanálisis se llaman criptoanalistas.
Los métodos y técnicas del criptoanálisis han cambiado drásticamente a través de la historia de la criptografía, adaptándose a una creciente complejidad criptográfica. Los sistemas criptográficos han evolucionado desde los métodos de lápiz y papel del pasado, pasando por máquinas como Enigma -utilizada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial-, hasta llegar a los sistemas basados en computadoras del presente. Al aumentar la potencia de cálculo de los sistemas criptográficos, también los esquemas criptográficos han ido haciéndose más complejos. A mediados de los años 1970 se inventó una nueva clase de criptografía: la criptografía asimétrica. Los métodos utilizados para romper estos sistemas son por lo general radicalmente diferentes de los anteriores, y usualmente implican resolver un problema cuidadosamente construido en el dominio de la matemática pura. El ejemplo más conocido es la factorización de enteros.

MARK I - El primer ordenador
Las máquinas Colossus fueron los primeros dispositivos calculadores electrónicos usados por los británicos para leer las comunicaciones cifradas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Colossus fue uno de los primeros computadores digitales.
La máquina Colossus fue diseñada originalmente por Tommy Flowers en la Post Office Research Station (Estación de Investigación de la Oficina Postal), Dollis Hill. El prototipo, Colossus Mark I, entró en funcionamiento en Bletchley Park desde febrero de 1944. Una versión mejorada, el Colossus Mark II se instaló en junio de 1944, y se llegaron a construir unos diez Colossus hasta el final de la guerra.
Las máquinas Colossus se usaron para descifrar los mensajes cifrados, que se interceptaban de las comunicaciones de la Alemania Nazi, usando la máquina Lorenz SZ40/42. Colossus comparaba dos flujos de datos, contando cada coincidencia basada en una función programable booleana. El mensaje cifrado se leía a gran velocidad a través de una cinta de papel. El otro flujo de datos era generado internamente, y era una simulación electrónica de la máquina de Lorenz en varias combinaciones. Si el número de coincidencias para una combinación era superior a una cierta cantidad, la salida era escrita en una máquina de escribir eléctrica.
https://es.wikipedia.org/wiki/Colossus

viernes, 28 de octubre de 2016
BABBAGE - La máquina analítica.
Hace unos 175 años, Charles Babbage concibió una máquina de propósito general, que podía ser programada por el usuario para ejecutar un repertorio de instrucciones en el orden deseado. El diseño de la denominada “Máquina Analítica”, de naturaleza mecánica, incluye la mayoría de las partes lógicas de un ordenador actual. Capaz de almacenar 1000 números de 50 dígitos cada uno, nunca pudo ser construida por Babbage, dado que en esa época la tecnología disponible no estaba a la altura del proyecto.
Charles Babbage nació en Gran Bretaña el 26 de diciembre de 1791. Matemático de profesión, dedicó casi toda su vida al desarrollo de un mecanismo capaz de elaborar de forma automática las tablas de números -similares a las tablas de logaritmos– que se utilizaban en aquella época como instrumentos para facilitar los cálculos. Babbage sabía que las tablas disponibles contenían errores, generalmente debido a lo aburrido que resultaba efectuar manualmente los cientos de miles de cálculos necesarios para elaborarlas. Una máquina, aunque su diseño y construcción presentase una dificultad muy elevada, en cambio, estaría exenta de estos problemas. Lejos de desanimarse ante el desafío que tal empresa representaba, Babbage se basó en los trabajos anteriores de Blaise Pascal y Gottfried Leibniz, quienes habían construido máquinas calculadoras años atrás para diseñar sus dispositivos. El primer gran proyecto de Charles Babbage fue un “ordenador mecánico” llamado “Máquina Diferencial”. Si bien la máquina nunca fue construida -principalmente por motivos económicos- su diseño era capaz de construir tablas de logaritmos y de funciones trigonométricas mediante un método que utilizaba polinomios. Sin embargo, y a pesar de las ventajas que presentaba, la Máquina Diferencial no podía utilizarse para hacer cálculos diferentes a los mencionados. Babbage se dio cuenta que -
para ser verdaderamente útil- su máquina debía ser capaz de modificar su funcionamiento de forma que el operador pudiese utilizarla para elaborar la tabla que le hiciese falta. En otras palabras, la máquina debía ser “programable”.
Babbage comenzó a dar forma a una máquina de propósito general, a la que llamaría “Maquina Analítica”. Recordemos que esto ocurría en las primeras décadas del siglo XIX, y que la electrónica aún era desconocida, por lo que la máquina que diseñase debía ser de naturaleza mecánica. Durante años Babbage trabajó en el diseño de la Maquina Analítica, haciendo cálculos y dibujando planos. El modelo final necesitaba para funcionar la potencia de un motor a vapor, y media unos diez metros de ancho por treinta de largo. A pesar de ser completamente mecánica, podía ser programada en un lenguaje similar al “ensamblador” que utilizan los ordenadores modernos. Para ello, Babbage había previsto una unidad capaz de leer tarjetas perforadas (que ya se utilizaban en telares y otros equipos similares) y una destinada a perforar tarjetas con los resultados. Para tener una idea de la capacidad de esta máquina hay que mencionar que era capaz de retener en su “memoria” 1000 números de 50 dígitos cada uno, y que disponía de una “unidad aritmética” capaz de realizar las operaciones aritméticas comunes. Además de perforar tarjetas, la Maquina Analítica estaba dotada de una impresora y una campana que anunciaba que el artefacto había terminado su trabajo.
https://youtu.be/O1BSFbsha6A
Charles Babbage nació en Gran Bretaña el 26 de diciembre de 1791. Matemático de profesión, dedicó casi toda su vida al desarrollo de un mecanismo capaz de elaborar de forma automática las tablas de números -similares a las tablas de logaritmos– que se utilizaban en aquella época como instrumentos para facilitar los cálculos. Babbage sabía que las tablas disponibles contenían errores, generalmente debido a lo aburrido que resultaba efectuar manualmente los cientos de miles de cálculos necesarios para elaborarlas. Una máquina, aunque su diseño y construcción presentase una dificultad muy elevada, en cambio, estaría exenta de estos problemas. Lejos de desanimarse ante el desafío que tal empresa representaba, Babbage se basó en los trabajos anteriores de Blaise Pascal y Gottfried Leibniz, quienes habían construido máquinas calculadoras años atrás para diseñar sus dispositivos. El primer gran proyecto de Charles Babbage fue un “ordenador mecánico” llamado “Máquina Diferencial”. Si bien la máquina nunca fue construida -principalmente por motivos económicos- su diseño era capaz de construir tablas de logaritmos y de funciones trigonométricas mediante un método que utilizaba polinomios. Sin embargo, y a pesar de las ventajas que presentaba, la Máquina Diferencial no podía utilizarse para hacer cálculos diferentes a los mencionados. Babbage se dio cuenta que -
para ser verdaderamente útil- su máquina debía ser capaz de modificar su funcionamiento de forma que el operador pudiese utilizarla para elaborar la tabla que le hiciese falta. En otras palabras, la máquina debía ser “programable”.
Babbage comenzó a dar forma a una máquina de propósito general, a la que llamaría “Maquina Analítica”. Recordemos que esto ocurría en las primeras décadas del siglo XIX, y que la electrónica aún era desconocida, por lo que la máquina que diseñase debía ser de naturaleza mecánica. Durante años Babbage trabajó en el diseño de la Maquina Analítica, haciendo cálculos y dibujando planos. El modelo final necesitaba para funcionar la potencia de un motor a vapor, y media unos diez metros de ancho por treinta de largo. A pesar de ser completamente mecánica, podía ser programada en un lenguaje similar al “ensamblador” que utilizan los ordenadores modernos. Para ello, Babbage había previsto una unidad capaz de leer tarjetas perforadas (que ya se utilizaban en telares y otros equipos similares) y una destinada a perforar tarjetas con los resultados. Para tener una idea de la capacidad de esta máquina hay que mencionar que era capaz de retener en su “memoria” 1000 números de 50 dígitos cada uno, y que disponía de una “unidad aritmética” capaz de realizar las operaciones aritméticas comunes. Además de perforar tarjetas, la Maquina Analítica estaba dotada de una impresora y una campana que anunciaba que el artefacto había terminado su trabajo.
https://youtu.be/O1BSFbsha6A
domingo, 23 de octubre de 2016
LA MÁQUINA DE SUMAS Y RESTAS
- Blaise Pascal fue un matemático, físico y filósofo francés, que vivió en el siglo XVII, considerado como el pionero junto a Charles Babbage de las máquinas de computación.
- Corría el año 1642 cuando inventó una máquina calculadora capaz de sumar y restar. Este aparato estaba formado por ruedas, cada una de ellas marcaba en su borde cifras del 1 al 10. En total ocho ruedas, seis de ellas destinadas a representar los números enteros, y las dos de la izquierda representaban los decimales, por lo tanto a través de esta configuración se podía abarcar números comprendidos entre <<0′01 y 999.999′99>>
- Mediante una manivela se hacían girar estas ruedas; dependiendo del sentido de giro se sumaba o se restaba, y cada rueda -al dar la vuelta completa- se engranaba con la que se encontraba al lado, haciendo a esta última aumentar o disminuir en una unidad, dependiendo cual fuese la operación que se estaba realizando.
- Por ejemplo en el caso de la suma, la rueda de la derecha indicaba las unidades: cuando ésta daba la vuelta completa, engranaba con la rueda que había a la izquierda, la cual representaba a las decenas, y era incrementada en una muesca.
- Pascal patentó esté dispositivo en 1649, pero no tuvo éxito comercial, debido al excesivo precio para su fabricación, por lo que se siguió sumando con un ábaco, o con una hoja de papel.
- Conviene resaltar que uno de los primeros lenguajes de programación <<Pascal>>, desarrollado por el suizo Niklaus Wirth a finales de los años 60, toma su nombre en honor a este gran matématico llamado Blaise Pascal.
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